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Erika González
El Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) - Paz con Dignidad participó en el Foro Social Mundial (FSM), celebrado en Belem do Pará (Brasil) desde el día 27 de enero hasta el 1 de febrero de 2009, con el objetivo de contribuir y llevarse aprendizajes de las luchas de los movimientos sociales contra los impactos de las transnacionales. El FSM se puede considerar como uno de los mayores espacios de encuentro de los movimientos sociales. Ha sido construido como una parada en el camino de las campañas, resistencias y construcción de alternativas frente al modelo capitalista globalizado con el objeto de reflexionar colectivamente en qué momento nos encontramos. En esta reflexión cabía preguntarse cuáles son los principales desafíos y oportunidades para la transformación hacia un mundo más justo social, económica y ambientalmente. Aparte de los debates que se dieron, se constituyó como un evento donde seguir tejiendo redes regionales y globales para fortalecer estos procesos de cambio. En este sentido, el OMAL ha considerado de gran interés este espacio para aportar su trabajo, fortalecer las redes sociales en las que se coordina, como la Red Birregional Europa - América Latina y Caribe Enlazando Alternativas, y crear nuevas relaciones de comunicación y apoyo para la denuncia de los impactos de las multinacionales españolas en América Latina. El Foro Social Mundial, un inmenso evento El FSM ha sido inabarcable en cuanto al número de personas, número de actividades, redes, articulaciones, temas tratados, perspectivas de análisis y enfoques en las resistencias y alternativas. Valga como ejemplo algunos datos ofrecidos por el Comité Internacional que colaboró en su organización: 133.000 personas participando procedentes de 142 países, 5.800 entidades inscritas, 2.300 actividades... La mayoría de éstas estaban ordenadas en 11 ejes temáticos, que trataban desde la construcción de un mundo de paz hasta la defensa del medio ambiente, pasando por la autodeterminación de los pueblos y la liberación del dominio capitalista. Con estos números no ha sido de extrañar el caos de salas, de horarios y las idas y venidas de personas que buscaban su taller en las universidades como si éstas fueran laberintos.
Aún a pesar de estas cifras, en un intento de analizar la participación a través de un tanteo de talleres presentados por ejes, se puede decir que el tema donde más actividad hubo fue el que trataba la garantía de los derechos económicos, sociales, humanos, culturales y medioambientales, especialmente los referidos a la alimentación, la salud, la educación, la vivienda y el trabajo digno. En segundo lugar se ubicaba el eje que proponía la construcción y ampliación de estructuras e instituciones políticas, económicas y democráticas. Ambos temas son fuertemente trabajados por sindicatos, movimientos del medio rural y partidos políticos. De ahí que fuera importante la presencia de la Central Única de los Trabajadores, el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra y el Partido de los Trabajadores. A esta impresión contribuye el hecho de que hubiera pabellones fijos sobre el “Mundo del Trabajo” y la “Central de los trabajadores y trabajadoras de Brasil”. Otro reflejo del papel de los partidos políticos en el Foro fueron los encuentros de los movimientos sociales con los presidentes de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Brasil. Todos los presidentes cuestionaron el neoliberalismo y explicaron las medidas que estaban llevando a cabo para luchar por una mayor soberanía de los pueblos de la región. Aunque el diálogo con movimientos sociales no fue tal -el tipo de evento multitudinario lo impedía-, sí hubo intercambio de pareceres. De hecho, algunos dirigentes señalaron críticas como la necesidad de reformas estructurales y el desarrollo de modelos productivos que respeten a la madre tierra y a las poblaciones indígenas. En este sentido, habría que destacar uno de los rasgos característicos de este Foro, la importante presencia de los pueblos indígenas que reivindicaban su carácter de sujeto político en los espacios “Pueblos indígenas” y en el pabellón de “Derechos colectivos de pueblos y naciones sin Estado” donde confluían con otros movimientos. En definitiva, se percibió en el Foro una gran presencia de movimientos sociales, estudiantiles, sindicales, ambientales, afrodescendientes e indígenas de Brasil. Fue, sin duda, un Foro muy brasileño. A lo largo del evento destacaron dos momentos de confluencia, la manifestación que daba inicio al evento y la Asamblea de Asambleas. Ésta última fue preparada mediante asambleas temáticas que permitieron la convergencia de gran parte de los movimientos y redes. Este espacio se vio muy positivo ya que en ella se facilitó la construcción de una agenda común de movilizaciones para continuar la lucha en la actividad cotidiana de cada organización. Más allá de estas generalidades no es posible realizar un análisis del que obtener conclusiones, dado lo inmenso del evento. En todo caso, sí se puede ofrecer una mirada parcial desde determinadas redes y alguna de las perspectivas de análisis. La visión de OMAL parte de la Red Enlazando Alternativas. La Red Birregional Europa - América Latina y Caribe en el FSM Los temas que la Red propuso en el FSM, para compartir reflexiones y estrategias, fueron sus ejes principales de actividad. Así los talleres presentados eran “La Política Comercial de la Unión Europea en América Latina”, “Migraciones sin Muros ni directivas” , “Justicia Climática y la Crisis Global” y “Desmantelando el Poder de las Transnacionales”. Estos talleres fueron un esfuerzo co-organizado con otras Redes (Nuestro Mundo No Está En Venta/OWINFS, Alianza Social Continental y Seattle-to-Brussels Network). En el taller de la política comercial de la Unión Europea (UE) se pretendía desenmascarar la naturaleza de los Acuerdos de Asociación como una herramienta para la liberalización de los mercados, el incremento sin condiciones de la inversión extranjera y la privatización de los servicios públicos en América Latina. También tenía el objeto de analizar las alternativas políticas emergentes que permitan garantizar los derechos fundamentales de los pueblos y la gestión democrática de sus recursos naturales. En el seminario sobre migraciones, se debatió cómo la pauperización creciente de la población y la prolongación de los conflictos -armados, sociales y políticos- de América Latina constituían la causa de este proceso. También se buscaba fortalecer la lucha por la dignidad de los migrantes partiendo de las presentes amenazas de criminalización como la “Directiva de retorno” de la UE. La justicia climática, en el taller propuesto, fue expuesta como un nuevo concepto para denunciar que la población menos responsable en la crisis climática son las principales víctimas. También se configuró como un espacio para reclamar que los principales responsables sean los que pongan en marcha las medidas necesarias para frenarla y revertirla.
Por supuesto, no faltó un encuentro de redes, movimientos y grupos para socializar y compartir las reflexiones entorno a cómo afrontar las actuales crisis financiera, alimentaria, energética, climática, social, etc. Con el fin de identificar las demandas clave ante las crisis, las principales estrategias para avanzar en las alternativas al sistema neoliberal, y construir una agenda común de movilización. El seminario donde el Observatorio de Multinacionales en América Latina concentró su trabajo tenía por título “Desmantelando el Poder de las Transnacionales: Experiencias y estrategias de los pueblos de América Latina y Europa”. La realización de este taller buscaba el intercambio de puntos de vista sobre movilizaciones y campañas que hacen frente a los abusos empresariales, y que intentan responsabilizar a las empresas transnacionales por la violación de derechos humanos. De hecho, Enlazando Alternativas lleva varios años apoyando e impulsando la coordinación y el avance de las resistencias contra los impactos de las transnacionales europeas. Entre sus experiencias, una de las herramientas que más existo ha tenido en la difusión de las denuncias es el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP). A partir del TPP celebrado en Lima, en mayo de 2008, y del dictamen que se obtuvo, se plantea analizar la utilización de los instrumentos jurídicos en el trabajo político más amplio a nivel nacional e internacional. Desmantelando el Poder de las transnacionales Algunas de las claves que se presentaron en las exposiciones y en el debate suponen aprendizajes que deben tenerse en cuenta en el trabajo de protección de los derechos fundamentales frente a los abusos de las transnacionales. Aprendizajes como la necesidad de incrementar la capacidad de comunicar los impactos de las multinacionales, superando de forma creativa el cerco mediático al que está sometida la denuncia. Para ello se consideró importante la articulación social, cultural y política. Se vio necesario evidenciar los mecanismos públicos que favorecen el poder monopólico de las transnacionales, también es importante no olvidar el apoyo a las comunidades afectadas, favorecer la coordinación entre ellas y entre organizaciones internacionales para mantener un conflicto permanente. Se debatieron las estrategias a seguir, el TPP ha sido una herramienta importante para visualizar resistencias y proteger comunidades, pero también para explorar e identificar fallos y oportunidades en el actual régimen legal internacional. La utilización del dictamen para presionar a las instituciones públicas y a las propias multinacionales hacia el reconocimiento de los daños y la puesta en marcha de medidas de control de estas corporaciones ha tenido algunos avances. Por ejemplo, cuando las organizaciones brasileñas, como el Instituto Rosa de Luxemburgo, presentaron el dictamen al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para que no financiara la instalación de la siderúrgica Thyssen Krupp en Río de Janeiro, hubo un cambio de actitud en las reuniones que mantuvieron. La perspectiva de presentar el dictamen a organismos como la Organización de los Estados Americanos y las Naciones Unidas incrementó la importancia de sus demandas. Otro ejemplo fue presentado por el Observatorio Social de Transnacionales, Megaproyectos y Derechos Humanos de Colombia que, después de realizar un proceso de TPP durante más de dos años, está en un período de exigibilidad del dictamen a las instancias jurídicas. Se consideró clave elaborar una estrategia jurídica y coordinarla con una estrategia política para apoyar las luchas. En este sentido, Francesco Martone (miembro del TPP) afirmó que algunas de las recomendaciones del TPP de Lima pueden encajar bien en la reclamación de un Tribunal Internacional de Delitos Económicos y Ecológicos. También apuntó que la estrategia política pasa por reivindicar los comunes, la recuperación de un espacio público y de los bienes colectivos como derecho de toda la humanidad. En el FSM los talleres específicos sobre transnacionales no eran abundantes, pero sí había una diversidad de enfoques en los que se desarrollaron. Desde la reclamación de los derechos laborales y la mejora de las redes sindicales en las corporaciones globales, a la denuncia de los impactos en el medio ambiente y los derechos humanos, especialmente en el caso de las industrias mineras y agroalimentarias. También se desarrolló el análisis del papel de las transnacionales brasileñas en el resto de países de América Latina, planteado por diversas organizaciones brasileñas como un debate necesario. Erika González
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http://www.omal.info/www/article.php3?id_article=2001 |
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